La amistad perdida
La amistad perdida José Luis Raya La amistad perdida duele de una manera callada y persistente, quizá porque no suele reconocerse como duelo y, sin embargo, deja profundos vacíos que se van acumulando con los años. Están los amigos que el tiempo y el olvido van borrando en silencio, aquellos con quienes la vida simplemente se interpuso hasta convertir la cercanía en un recuerdo difuso, casi irreconocible; están los que murieron y se llevaron consigo una parte irremplazable de nuestra historia, porque con ellos desaparecen complicidades, códigos y versiones de nosotros mismos que nadie más conoce ni podrá recuperar jamás; están también los que tomaron otros caminos, no por falta de afecto sino porque las convicciones, los destinos o los cambios personales acabaron separando lo que parecía inseparable; duelen, además, los amigos perdidos por malentendidos, silencios o desencuentros donde la soberbia hizo el resto, amistades que tal vez habrían sobrevivido si alguien hu...









