Haters y cobardes
Hace unos días, haciendo zapping en televisión, me encontré con un programa de Jesús Calleja. En aquel momento se encontraba en China junto a dos jóvenes influencers, tomando un café en una ciudad gigantesca, llena de tecnología y avances futuristas. Durante la conversación, las dos chicas hablaron de la cara menos amable de su profesión. Se lamentaban del odio que reciben diariamente a través de las redes sociales y describían cómo cada mañana deben enfrentarse a una avalancha de insultos, descalificaciones, burlas e incluso amenazas. Lo más llamativo era la naturalidad con la que asumían aquella situación, como si ese sufrimiento formara parte inevitable del precio que deben pagar por la fama y por los elevados ingresos que obtienen gracias a ella. Daban la impresión de vivir atrapadas en una contradicción difícil de resolver: disfrutar de una enorme visibilidad y de una situación económica privilegiada mientras soportan una presión psicológica constante. Comentaban también que...









