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La casa por el tejado

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  La casa por el tejado  Pepe Raya Hay algo francamente curioso en el debate actual sobre la vivienda: cuando faltan casas y los precios se disparan, la responsabilidad parece recaer siempre sobre el propietario. Da igual que tenga un piso heredado, tres apartamentos o trescientos: de pronto, todos parecen formar parte de una conspiración destinada a impedir que los jóvenes puedan emanciparse. Pero convendría recordar una obviedad que parece haberse perdido por el camino: los propietarios, sean pequeños o grandes tenedores, no son el Gobierno ni tienen la obligación de suplir las funciones propias de un Estado socialdemócrata. Un propietario debe cumplir la ley, pagar sus impuestos y respetar los derechos de sus inquilinos, pero no tiene por qué financiar con su patrimonio una política social que corresponde diseñar y ejecutar a las Administraciones públicas. Si un Gobierno considera que la vivienda es un derecho y que el mercado, por sí solo, no garantiza su acceso, debe actu...

PISA nos pisa en Pisa

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Yo a mi puta bola

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  Reflexión sobre "La bola negra" y LORCA  Yo voy a mi bola José Luis Raya De los «Sonetos del amor oscuro» de Lorca extraje cuatro palabras de uno de sus versos y de ellas surgió mi novelón «Por la carne estremecida». Por eso no podía acercarme a «La bola negra», de Los Javis, como un espectador cualquiera. La figura de Lorca ha inspirado innumerables obras literarias y cinematográficas, desde «Muerte de un poeta» hasta otras aproximaciones más indirectas, y ahora vuelve a estar en el centro de una película que parte de las cuatro páginas conservadas de su obra inacabada «La bola negra» y bebe también de «La piedra oscura», de Alberto Conejero. Los Javis construyen tres relatos situados en 1932, 1937 y 2017 que terminan relacionándose, imbricándose y complementándose de una manera extraordinaria. Nunca había visto que ficción y realidad se retroalimentaran tan magníficamente. El ensamblaje es magistral y hay tantos detalles, ecos y pistas que uno no puede parpadear porque co...

La soberbia

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  La soberbia Pepe Raya Me he preguntado alguna vez de qué remota charca moral nace la soberbia, esa enfermedad del espíritu que consiste en no dar el brazo a torcer ni aunque el brazo se haya dislocado por completo; en mantenerse «en sus trece» aun cuando la razón, la evidencia y hasta el sentido común hayan abandonado la sala, avergonzados del espectáculo. Hay sujetos que, después de equivocarse, no solo se niegan a reconocerlo, sino que convierten su error en doctrina, su terquedad en virtud y su orgullo en una suerte de título nobiliario que nadie les ha concedido. Para rizar el rizo de semejante grandeza de cartón, reciben unas disculpas y permanecen impertérritos, aguardando quizá una divina genuflexión, una penitencia pública o, si se tercia, una bajada de pantalones hasta los tobillos, como si el perdón ajeno exigiera necesariamente la humillación del penitente. ¿Qué alimenta esa arrogancia inmarcesible que parece dispuesta a sobrevivir incluso al propietario de tan ilustre...

El problema

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  Manipulaciones   José Luis Raya   Tengo la insana, pero saludable, costumbre de informarme por todas partes: escucho la SER y Onda Cero, veo La Sexta, La 1 y Antena 3, y leo El País, El Mundo y ABC. No para que ninguno me diga qué pensar, sino para descubrir cómo intenta cada uno que piense. Ahí empieza el problema: la información se ha convertido en una guerra de trincheras. Sobre Ceuta podemos discutir si aquello fue una avalancha, una invasión, una crisis migratoria o una guerra híbrida. La semántica me interesa menos que la realidad: miles de personas entraron desde Marruecos en un tiempo extraordinariamente breve, provocando una situación difícil para una ciudad limitada en población. Los ceutíes tienen derechos, y reconocerlos no convierte a nadie en xenófobo. Una frontera existe, una ciudad tiene límites y Marruecos no puede trasladar a España sus problemas mediante la presión migratoria. El problema no nació en España, aunque España tenga que gestionarlo...

El ser querido

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EL SER QUERIDO Pepe Raya La película de Rodrigo Sorogoyen me ha parecido sencillamente magistral, una de esas películas que, cuando terminan, continúan de alguna manera dentro de uno, dando vueltas, buscando explicaciones y obligándonos a regresar mentalmente a determinadas miradas, silencios o conversaciones. Las interpretaciones son memorables, magníficas, contenidas y al mismo tiempo de una enorme intensidad, porque aquí los actores no necesitan levantar la voz para expresar lo que sienten: basta una mirada, una pausa demasiado larga, un gesto casi imperceptible o una frase aparentemente inocente para que debajo de ella aparezca todo un mundo de emociones. Sorogoyen me ha sorprendido tanto o más que con "As bestas", que ya me había parecido una película extraordinaria, y lo ha hecho enfrentándose además a una empresa especialmente complicada: hacer cine sobre el propio cine. El cine dentro del cine es un territorio peligroso, porque fácilmente puede convertirse en un ejerc...

PISA nos pisa

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  PISA nos pisa Pepe Raya Cada tres años la OCDE realiza el informe PISA y, cada tres años, asistimos al mismo ritual: se publican los resultados, se encienden las alarmas, unos buscan culpables y otros buscan explicaciones. A mí me interesa mucho menos buscar culpables que observar lo que esos resultados nos están diciendo desde hace tiempo. Sin embargo, tampoco creo que debamos esconder la realidad detrás de estadísticas, eufemismos o discursos políticamente correctos. La comprensión lectora y las matemáticas son el auténtico talón de Aquiles de nuestros estudiantes. Y cuando digo comprensión lectora no me refiero simplemente a que sepan leer, sino a que sean capaces de entender un texto, captar su significado, relacionar ideas, interpretar lo que se les está diciendo y extraer sus propias conclusiones. Leer sin comprender sirve de muy poco. Las matemáticas, por su parte, exigen razonamiento, concentración y una cierta disciplina mental. Precisamente por eso ambas materias son ta...