El problema
EL PROBLEMA Pepe Raya El problema no es solamente la extrema derecha alemana, que resulta temible y crece alimentándose de los miedos y los fracasos de una Europa desconcertada, sino el terreno que nosotros mismos le abonamos con una mezcla de ingenuidad, buenismo, cobardía política y debates semánticos. Europa lleva años aplicando una política migratoria que pretende ser humanitaria y generosa, pero que puede parecer descontrolada. Marruecos presiona sobre Ceuta y Melilla, utiliza la frontera y los flujos migratorios como instrumentos de presión política y sabe perfectamente que enfrente tiene a un país capaz de pasarse semanas discutiendo si aquello fue una invasión, una avalancha, una entrada irregular o una «movilidad humana» especialmente dinámica. Qué tranquilidad: quizá no sepamos proteger la frontera, pero al menos tendremos catalogado el sustantivo. Lo verdaderamente dramático es que detrás de cada cifra hay seres humanos, y detrás de cada naufragio hay muertos; personas...