El ser querido
EL SER QUERIDO Pepe Raya La película de Rodrigo Sorogoyen me ha parecido sencillamente magistral, una de esas películas que, cuando terminan, continúan de alguna manera dentro de uno, dando vueltas, buscando explicaciones y obligándonos a regresar mentalmente a determinadas miradas, silencios o conversaciones. Las interpretaciones son memorables, magníficas, contenidas y al mismo tiempo de una enorme intensidad, porque aquí los actores no necesitan levantar la voz para expresar lo que sienten: basta una mirada, una pausa demasiado larga, un gesto casi imperceptible o una frase aparentemente inocente para que debajo de ella aparezca todo un mundo de emociones. Sorogoyen me ha sorprendido tanto o más que con "As bestas", que ya me había parecido una película extraordinaria, y lo ha hecho enfrentándose además a una empresa especialmente complicada: hacer cine sobre el propio cine. El cine dentro del cine es un territorio peligroso, porque fácilmente puede convertirse en un eje...