La soledad
La soledad José Luis Raya Al llegar a una edad avanzada, cuando los años han ido sedimentando experiencias, pérdidas, alegrías y decepciones, muchas personas descubren una verdad tan sencilla como reveladora: todos estamos subidos en el mismo barco. Las diferencias que en otro tiempo parecían fundamentales comienzan a perder relieve frente a la evidencia de nuestra fragilidad compartida y de la incertidumbre que acompaña a toda existencia. La madurez, y más aún la senectud, suelen otorgar una perspectiva que rara vez se posee en la juventud, cuando el orgullo, las convicciones inamovibles o las heridas recientes condicionan nuestra manera de ver a los demás. Con el paso del tiempo se comprende que muchos enfrentamientos nacieron de malentendidos, circunstancias imprevistas o desencuentros que ninguno de los implicados había buscado realmente. También se aprende que la vida es demasiado breve y demasiado imprevisible para desperdiciarla alimentando resentimientos cuya importan...









