Ir al contenido principal

Entradas

Destacados

Taras

  Queridos pensadores, estoy convencido de que todos hemos tratado con una fauna humana variopinta; por fortuna, la tan invocada diversidad también incluye a ciertos ejemplares cuya principal aportación al cosmos es incordiar. Son, por decirlo con elegancia, espectros alimentados por la atención ajena, devotos de la manipulación y del narcisismo, pequeños cortesanos del “yo”. He conocido criaturas que un día te saludaban con efusión ceremoniosa y al siguiente te relegaban con el desdén que se reserva a una boñiga de vaca. Mi ingenuidad, pecado que la experiencia se encarga de corregir con dureza, consistía en preguntarme a qué obedecían tales mudanzas y, peor aún, en atreverme a preguntar. Grave atrevimiento, porque cuando ciertos caracteres son enfrentados a su propio artificio, reaccionan como si la lucidez ajena fuese una agresión. Se armó una buena zapatiesta porque quise saber; nada más subversivo, al parecer, que la curiosidad ejercida sobre un narcisismo susceptible. Quizá...

Entradas más recientes

La amistad perdida

LAS BRÖNTE ( El País Cultural)

La depresión

Traumas

Noelia

Sin título

Cultura e incultura

Sobre acantilados y otras depresiones

Nepotismo

IMPUESTOS