El oasis y la caverna
El oasis y la caverna José Luis Raya Vivir en el agradable oasis gay-friendly de la Costa del Sol y Torremolinos nos ha ablandado las neuronas hasta el punto de hacernos olvidar que, fuera de nuestra cómoda burbuja andaluza, la homofobia sigue paseándose con total impunidad por el planeta. Una intolerancia de manual que hoy cotiza al alza tanto en los mítines de la extrema derecha autóctona como en las mochilas de ciertos migrantes cuyas culturas, curiosamente, aún no se han enterado de que dos personas del mismo sexo pueden amarse sin que el universo colapse. ¡Qué sorpresa! Mientras cuatro rincones avanzados del mapa insisten en celebrar la diversidad cada mes de junio, el resto del mundo prefiere deleitarnos con un tierno y fascinante cortocircuito geopolítico. Es una delicia ver a nuestros "patriotas" de pulserita aplaudir extasiados la censura en la Rusia comunista, los ahorcamientos en el Irán islamista o las cadenas perpetuas por el "delito de amar" en ...









