Partidos de fútbol
Partidos... de fútbol. Pepe Raya En este país, la indignación también tiene carnet de partido. Hay quienes exigían, con razón, dimisiones inmediatas ante la tragedia de la DANA, pero ahora practican una asombrosa gimnasia moral para exculpar a los responsables de la catástrofe ferroviaria que vuelve a teñir de luto nuestro país. Y viceversa. Porque aquí la ética parece haberse convertido en un artículo de lujo, reservado para cuando los errores los cometen los adversarios. Corrupción, negligencias, nepotismo, prevaricación, tráfico de influencias y toda una interminable colección de miserias políticas encorsetan a nuestros dos grandes partidos, convertidos en auténticos refugios de impunidad y mediocridad. Sin embargo, basta con que el responsable lleve el color de nuestra camiseta para que el delito se transforme en malentendido, la negligencia en fatalidad y la responsabilidad política en una conspiración de la oposición. Somos un país de hooligans con escaño, de forofos con ...