A LA CARTA
La tipología de todos aquellos que están confinados se aprecia a partir de todo lo que se edita y se comparte en las redes sociales. El carácter pusilánime o el exaltado, per se, afloran en cada mensaje, sin embargo la diversidad heteróclita es la que predomina. El que está permanentemente enojado y todo le parece mal aunque en determinados casos no le falte razones, pero sigue criticando lo poco o mucho que se haga bien, o mejor dicho, lo malo eclipsa a lo bueno totalmente. Lo peor de todo es que la gente actúa y opina de acuerdo con su partido. Es una pena que la ideología de cada cual enturbie la consecución de la verdad. No hay término medio. Tenemos, por un lado, a los que todo les parece fabuloso, a pesar de los pesares, y a otros que todo se ha hecho mal desde el minuto cero, si bien es patente la pésima gestión, pero es una situación insólita (nada parecido desde 1918) dirigida por un gobierno bisoño y desorientado. La oposición tampoco tiene mucho ...