Oscura ignorancia
OSCURA IGNORANCIA José Luis Raya El final del curso tiene un olor inequívocamente a tiza, a libro, a cuaderno y a goma de borrar que permanece flotando por las aulas y pasillos, al menos de momento. El sempiterno mapa de la Península, con España y Portugal al completo, como si fuésemos un mismo corazón, ha sido sustituido por las pizarras digitales, más frías pero más divertidas. A los críos, hoy en día, hay que camuflarles los austeros contenidos bajo una pantalla lúdica para que puedan ser asimilados mejor, y no los relacionen con algo aburrido y decadente. Me pregunto cómo se desenvolverán en su futuro si faltasen las nuevas tecnologías, pero estas van a más y, lamentablemente, no sólo los alumnos, sino muchos adultos, no se preocupan por aprender o acumular conocimientos, ya que pulsando una tecla del móvil o de la tablet obtenemos la solución. Ya hay quien piensa por nosotros. Esto es lo peor de todo. Que piensen y decidan por nosotros mismos. Habrá program...