La habitación de abajo by JlRaya
Nos hallábamos cinco progres, cinco, en la sala 5 del Miramar de Fuengirola, una de ellas me miró con cara reprobatoria de progre por portar un ampuloso cartón de palomitas (¡pero es que no lo puedo evitar, tía!); la misma que encendía el móvil y lo apagaba durante la proyección para chatear. No soporto a los progres que van dando lecciones de moralidad y luego revientan por algún lado. No estoy hablando de Errejón. Ya tiene lo suyo, porque a los fachas parece que todo esto se les presupone. Ya me estoy desviando de la cuestión. Iba con la idea de ver la película con las garras afiladas, a lo Carlos Boyero, en plan díscolo; sobre todo después del revés que me dio la secretaria de El Anhelo S.A. con sus humillaciones varias incluidas. Nada que ver con la secretaria de Mocedades. Pero no. La cinta en cuestión me fue conquistando desde los primeros fotogramas. Esos encuadres perfectos, esa sutileza, esos diálogos, que bien podrían trasladarse a una obra de teatro (lo mism...