15 gigavatios
15 gigavatios Aún perdura la resaca de una nueva y truculenta experiencia que nos retrotrae por mímesis al lóbrego zarandeo que nos produjo los primeros días de la Pandemia, cuando no sabíamos cómo había llegado aquel ser invisible, presto a engullirnos por cualquier esquina. Nos refugiábamos en las casas como único lugar seguro y, cuando teníamos que salir a hacer la compra, imaginábamos que el virus letal podía saltar desde cualquier balcón y envenenarnos. Nuestra memoria de pez nos delata nuevamente y esto será un recuerdo minúsculo –como la insoportable levedad del ser- en nuestra memoria repleta de memes y frivolidades; sin asumir que pueden llegar nuevas y más mortíferas pandemias o apagones que se extiendan durante meses. Los españoles, tan capacitados para el humor, no prevemos nada hasta que el problema lo tenemos encima. Entonces se colapsan las tiendas, los supermercados, los hospitales y las llamadas a emergencias. Esperando todos y todas que Papá Estado aplaque n...