Sobre atropellos y otras rapiñas
Hace algún tiempo, en este mismo diario, bajo el título de “Multas”, aseguraba que era necesario más sanciones y correctivos para que este pueblo empiece a respetar las leyes y el bien común porque esto repercutirá en nuestra propia prosperidad; sin embargo ahora apostillo que sería idóneo y justo que se hiciera de forma proporcionada y en su justa medida. Muchos ya se están cansando de estos atropellos y otras rapiñas que proceden desde todos los frentes: ayuntamientos, tráfico, hacienda, seguros y, en definitiva, del propio Estado. Es el pueblo llano y la clase media los que van pagando los platos rotos ante tanto asalto. Los insolventes se están librando de este descalabro porque desgraciadamente no pueden hacer frente, los más acaudalados pueden sonreír y despreocuparse, pues para ellos puede ser calderilla. Así que la gran masa de la población tiene que solucionar la papeleta de estas crisis que se suceden cada cierto tiempo, si bien la que ahora estamos padeciend...