De susto en susto
El inicio de cada siglo se caracteriza por una sucesión de sustos y tragedias que nos ponen el alma en vilo. El recientísimo siglo pasado se inauguró con una cruenta guerra mundial, a la que le siguió una mal llamada “gripe española” para terminar de rematar. En lugar de aprender de los errores, se vuelve a tropezar con la misma piedra y le sucede una segunda contienda. Entre las dos podrían rondar los 140 millones de muertos. Más de tres veces la población española. Eso sin contabilizar las víctimas de otros estragos como nuestra vergonzosa Guerra Civil. Se le atribuye a Einstein la idea de que la cuarta guerra mundial se hará con palos y piedras. Es muy gráfica y elocuente. Aparte de su significado, que está clarísimo, podemos deducir que el ser humano está condenado a autodestruirse. Cuando se inició el presente siglo, permanecimos sobrecogidos observando cómo se desmoronaban las Torres Gemelas. A ello sucedió una permanente intranquilidad con los atentados y ataques yihad...