SENTIDO COMÚN
Son muchos los intelectuales que no se adhieren a ningún movimiento, ni comulgan con una determinada forma de ver, de pensar o de sentir. Son los que se alejan de adoctrinamientos vacuos y rígidos dogmas preestablecidos e inmutables. Consideran –y considero- que argumentar por cuenta propia conlleva un riesgo que se convierte incluso en linchamiento social por esas hordas adoctrinadas y aleccionadas en cualquier ámbito: religioso, social, político, educativo, cultural, e incluso científico. Como bien dice Noam Chomsky, la gente ya no cree en los hechos. Efectivamente, se les puede presentar los hechos de manera contundente y objetiva como un termómetro que marca exactamente los cuarenta grados y estos se dedican a ponerlo en duda o negarlo, alegando innumerables incongruencias para justificar ese dato “erróneo”. No es de extrañar que sigan en aumento los terraplanistas o negacionistas de evidencias constatadas como el calentamiento global o el cambio climáti...