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Mostrando entradas de febrero, 2018

ESCRITORES

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http://www.diariosur.es/opinion/escritores-20180510000605-ntvo.html







“Escribo para que la muerte no tenga la última palabra”, afirmaba Oddysséas Elýtis en un afán quizá por eternizarse, o el gran Eduardo Padura: “Escribo como un loco para no volverme loco”. Rubén Darío compondría pura belleza en su primera etapa y él mismo concluiría con el poderoso poder de la palabra, esa palabra/poesía que se puede convertir en arma cargada de futuro, como ya supuso Gabriel Celaya. O para pedir la paz (y la palabra)  si rememoramos a Blas de Otero. Hay diferentes motivos que acechan al escritor/creador para que justifique su labor. Cualquier cimiento se puede agregar a las distintas funciones del lenguaje: persuadir, imperar, expresar, embellecer, sugerir o informar básicamente.  También podemos fustigar, reseñar, criticar, valorar e incluso incordiar o molestar; también  alabar, orar, confabular, enemistar, amar o vilipendiar. E incluso para ahuyentar fa…

LA SARTÉN LE DIJO AL CAZO

http://www.diariosur.es/opinion/dijo-sarten-cazo-20180205005426-ntvo.html
Qué nos gusta a los españoles una trifulca,  un combate medieval o una disputa pugilística para ver quién lleva razón, o quién es más listo o más guapo.  En este caso las redes sociales han ardido – como suele decirse en el argot cibernético-  para ver quién resultaba ser más deleznable, si el español con su clásica siesta o  el inglés con su protervo salvajismo que arrasa por doquiera que pasa, como Atila.  Y es que estos vándalos son temidos en toda Europa, por donde cabalgan no crece la hierba, ya sea Magaluf, Benidorm o Torremolinos, y estos badulaques lo saben muy bien. E incluso se jactan de ello. Por esto, la sociedad inglesa se divide claramente en dos bandos: los educadísimos y puntualísimos esnifadores de té y los vándalos, conocidos comúnmente por estos lares como chusma, o en su versión light malacitana como merdellonerío.  




Ha estado gracioso este periodista inglés, de cuyo nombre uno no…