Así no se puede.
Así no se puede José Luis Raya Salir de la crisis nos está costando tanto como despertar de madrugada, después de haber dormido dos o tres horas tan sólo. O peor aún, después de una terrible pesadilla en la que soñábamos que nos quedábamos sin casa, sin trabajo, sin nada. Y nuestro vecino se suicidaba al arrojarse al vacío, tras comunicarle que iban a desahuciarlo. El caso es que ha sido una pesadilla real. Y lo sigue siendo, por mucho que digan que se está saliendo de ella. Desde luego, siempre hay un punto de inflexión en cualquier etapa, o dicho sin eufemismos, esos que tan bien manejan los gobernantes: ya no se podía bajar más. Peor no podíamos estar. O tal vez sí. Más de seis millones de parados, siete u ocho o nueve o diez podría convertirse en un suicidio colectivo para todo un país. Y por ende para nuestros vecinos y para el resto de Europa. Nos ...