La invitada
La invitada José Luis Raya E l mundo va a la deriva y casi nadie hace nada serio por evitarlo. Al menos, vamos a cambiar de tercio e intentar ver el mundo desde otra perspectiva. Esta historia va dirigida a todos los mediocres que se dejan influir siempre por la primera versión. La que te determina e impide que llegues a la Verdad. “Me abrieron la puerta una calurosa tarde de verano, iba acompañada por un grupo de amigos. Qué inexplicable sensación de bienestar experimenté al abandonar aquella tarde bochornosa del mes de agosto, asfixiante. Entramos, es verdad, con muy mala educación, casi atropelladamente. Sin saludar, me dispuse a recorrer la fantástica casa que me iba a acoger, de habitaciones confortables y de recatada decoración. Se disponía en dos plantas, la de arriba reservada a los dormitorios. Después de este primer vistazo regresé al salón, donde fui contactando con todos los miembros de la familia. El niño pequeño era mucho más complacient...