El amor es extraño
Por primera vez he asistido a las tardes de cine LGTBI que organiza Santiago Rubio Muñiz, es como un cine de barrio desde otra perspectiva, el buen barrio de Torremolinos. La película proyectada fue “ El amor es extraño ”, que ligué automáticamente con “ Supernova ”. En ambas los protagonistas son hombres maduros, cercanos a la tercera edad. La sala se encontraba a rebosar de personas como yo: una media de sesenta años que ama o ha amado a personas de su mismo sexo. Afortunadamente, no en todas las películas nos encontraremos con esbeltos y esculpidos cuerpos jóvenes que van exhibiendo su promiscuidad, sus músculos de gimnasio y sus rostros bronceados. Esto mismo ocurre en el mundo/cine heteronormalizado . Si es que, en el fondo, son los mismos sentimientos. Lo peor es que unos cuantos se obstinan en secuenciarlos en sentimientos de primera y de segunda. Es por lo que sigue existiendo la reivindicación LGTBI, por si alguno todavía tiene dudas. Y que conste que abusador...