Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de diciembre, 2012

ATROFIAS LINGÜÍSTICAS

Atrofias lingüísticas

José Luis Raya


Deberíamos distinguir algunos conceptos para no caer en parciales o gratuitas consideraciones. No podemos meter en el mismo saco, aunque así se estudie y se establezca usualmente, a una lengua, sus hablantes y el territorio donde se use. Cualquier lengua posee su historia y evolución, ninguna comunidad -los hablantes- puede apropiársela arbitrariamente, y por último, el territorio donde se hable tan sólo es el lugar de ubicación de dicho idioma, pero también puede desarrollarse en cualquier otro.

Las lenguas han evolucionado a lo largo de los tiempos de forma natural, como las especies animales,y han estado soportando los vaivenes de las conquistas y reconquistas, las migraciones, los contactos con otras lenguas, los llamados préstamos lingüísticos, y, sobre todo, han sido los hablantes los que les han dado vida. Hay que proteger cualquier lengua para que no desaparezca, lo mismo que se protegen las especies de animales en vías de extinción. Sin embar…

Hablar bien

HABLAR BIEN
José Luis Raya

En Andalucía, en general, se habla mal y,Málaga, en particular, se lleva la palma. Hablar mal no significa "comerse" las vocales o las cosonantes finales de las palabras o sílabas, ni tan siquiera aspirar o relajar consonantes velares como la /j/ de "mujer", que por esta zona se pronuncia /muer/, puesto que serían particularidades fonéticas del andaluz, que podrían ser respetables. Lo que no se puede consentir y por lo tanto hay que censurar son las consecutivas patadas que se le da al diccionario y a la gramática de la lengua castellana. Aquí existe un añadido "paralingüístico" que debemos censurar igualmente y es el volumen de voz, a veces ensordecedor, que practica el mañagueño-medio en sus casas, en la tienda, en el bar, en la calle, y en general en su vida cotidiana. Los altos decibelios molesta a los vecinos y traspasa las paredes. Es extraordinariamente molesto acudir a un bar o restaurante y escuchar cómo la gente vocifera…