Debatientes
DEBATIENTES José Luis Raya Durante los estruendosos y expectantes prolegómenos de la lucha de gladiadores, fagocitado el respetable entre escudos, banderolas e insignias partidistas, pensé que aquellos se parecería más a un debate merdellón del Sálvame que a una porfía clásica, entre dóricos y corintios. Sin duda me equivoqué, lamentablemente. Ya que de los nervios que todos manifestaban atenazados, como si fueran neófitos, pasaron a un sombrío estado de laxitud y desidia que se asemejaba aquello a un diálogo de carmelitas. Las pláticas estaban medidas, a veces sin medida, y fue el comedimiento de todos lo que me descomedía y me enervaba, hasta el punto de soltar algún exabrupto a cada uno por igual, a sabiendas de que no llegaría hasta sus oídos deleitosos. Seguro que fueron esos nervios impropios de aspirantes a gobernantes de un país, los que impedían que cada aspirante se manifestara con la gracia y soltura a las que nos tienen a...