TIRAR LA TOALLA en La Opinión
Todos conocemos las connotaciones del argot pugilístico y su evidente origen. Este acto también lleva adherida a su epidermis la idea del deshonor por haber desistido, por haberte rendido y no seguir luchando por un sueño, por recuperar aquello que perdiste o por alcanzar la meta que te propusiste. Sin embargo, la liberación que ese acto supone para tu agotado corazón puede abrirte un mar de infinitas posibilidades. Desistir puede significar también un acto de rebeldía ante la tiranía de tus objetivos o lo que tu entorno te estaba imponiendo, o tú mismo ante tu joven y desbordante ambición. El descanso que promete tu liberación, después de tirar la toalla, puede ser algo incomparable a la infelicidad que te producía aquella estéril lucha. Solo hay que dejar pasar el tiempo y que todo se sedimente. Solo hay que esperar a que pase el duelo tras la pérdida, pero sin duda te alegrarás porque ya no serás esclava de una falsa promesa o de un sueño artificial, ese sueño que ha creado ...