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Oscura ignorancia

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OSCURA IGNORANCIA José Luis Raya El final del curso tiene un olor inequívocamente a tiza, a libro, a cuaderno y a goma de borrar que permanece flotando por las aulas y pasillos, al menos de momento. El sempiterno mapa de la Península, con España y Portugal al completo, como si fuésemos un mismo corazón, ha sido sustituido por las pizarras digitales, más frías pero más divertidas. A los críos, hoy en día, hay que camuflarles los austeros contenidos bajo una pantalla lúdica para que puedan ser asimilados mejor, y no los relacionen con algo aburrido y decadente. Me pregunto cómo se desenvolverán en su futuro si faltasen las nuevas tecnologías, pero estas van a más y, lamentablemente, no sólo los alumnos, sino muchos adultos, no se preocupan por aprender o acumular conocimientos, ya que pulsando una tecla del móvil o de la tablet obtenemos la solución. Ya hay quien piensa por nosotros. Esto es lo peor de todo. Que piensen y decidan por nosotros mismos. Habrá program...

La rata

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http://laorugazl.blogspot.com.es/2014/05/la-rata-por-jose-luis-raya.html   Ilustración de Antonio Porcel La rata      Les aseguro que no me había percatado de que convivía con una rata hasta que una tarde de siesta la sentí hurgar en los bolsillos de mis pantalones, que había dejado bien doblados encima de la silla del dormitorio. El ruido metálico que produjeron las monedas al caer sobre el suelo me despertó de súbito. Entonces la vi, aprecié perfectamente su lomo y su pelaje marrón verdoso y su hocico peludo, y sus ojos vidriosos y puntiagudos que me miraban desafiantes antes de escabullirse por la puerta entreabierta. Desde ese preciso momento la escucho trastear en las habitaciones de arriba, incluso alguna noche he creído percibir entre sueños sus agudos chillidos. Cada día se iba transformando en un ser mucho más esquivo y rencoroso, siempre acechándome desde algún rincón. Alguna vez, mientras veía la televisión, sentía su presencia t...

El microrrelato maldito

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El poder Te has dirigido a mí con una soberana prepotencia indignante. Has usado el cargo que te han otorgado para corregirme desde tu posición, intransigente, dogmática y dañina, inhumana, intolerante y cruel. Tus palabras se introducían en mi cerebro como cuchillas afiladas. Siempre con el desprecio anteponiéndose al semblante amable, que ocultas en lo más profundo de tu ser, porque no es posible que seas tan instigador, ni tan deliberadamente avasallador... Y pensé en volver a mi tarea, oculto en el más apartado y oscuro de los despachos, donde el tragaluz ha sido obturado por las telarañas y el polvo, y mientras me alejo con el rabo entre las piernas continúas vociferando y blasfemando ante todos tus trabajadores, que son, en definitiva, tus súbditos. Eres un maestro en calumniar y ridiculizar, en descomponer y desacreditar. Repaso mentalmente las tareas, en qué he fallado, pero todo está en orden, he trabajado con la pulcritud que tú me has transmitido, he sido muy bien ale...

Un poco de respeto

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Un poco de respeto José Luis Raya De puertas afuera sólo se ve que los profesores y maestros viven muy bien y que tienen muchas vacaciones. Este argumento es tan repetitivo que está calando hondo en el acervo cultural con excesivo acerbo y acritud. Sin duda, esta afirmación conlleva, no tanto una desazón perniciosa   como un deseo de incomodidad propagada. Tanto es así, que vamos acatando dócilmente todo lo que va llegando, incluso lo que se cuece internamente, sin que nada ni nadie, no me refiero solo a las federaciones y sindicatos, rompa una lanza a/en nuestro favor. Ya nos fueron rebajando esas dichosas e inmerecidas vacaciones, nos aumentaron las horas lectivas, como si no se echaran otras horas en otras y múltiples tareas, y redujeron el salario, como a todo hijo de vecino. Hasta aquí todo va bien, ya que estamos participando del deterioro social generalizado y eso mola a la sociedad: o todos moros o todos cristianos. Así se ahorran más sueldos en prof...

TORREMOLINOS ZOMBI

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Torremolinos Zombi José Luis Raya A algunos ya nos empieza a repugnar la dichosa palabra crisis por lo manida, usada, manipulada y descompuesta. Se ha convertido en una suerte de ser tan incorpóreo y putrefacto como repelente e inmoral incluso, puesto que muchos de los pudientes no sólo no la padecen sino que la mantienen y sostienen de diferentes maneras. El ciudadano medio y no tan medio ya está cansado y muchos rechazan pronunciar este nombre, como si ya fuese un tabú que no se va ni con agua fuerte. De todas las situaciones difíciles, sin duda, se debe aprender algo, o mejor dicho, estamos en la obligación de aprender algo. En primer lugar, debemos dejar de quejarnos y pasar a la acción, puesto que a nuestra puerta no van a llamar para ofrecernos un puesto de trabajo, ni vamos a aprobar una oposición, que, aparte de no convocarlas, hay una plaza por cada mil aspirantes cuando se convocan. No sé si estoy exagerando, pero podría decirse por cada novecientos nove...