Ir al contenido principal

Peleas


 



El socialista Olegario Ramón fue agredido por un grupo de energúmenos, sencillamente porque su ideología no coincide con la de los agresores. En Calpe, un hombre mata a su vecino de un disparo y después se suicida.

Recuerdo aquellas disputas lorquianas, atávicas, en las que los más viejos del lugar se peleaban en el pueblo por múltiples desavenencias; aquellos campesinos cuyas lindes invadían tierras ajenas; por el agua o porque uno de sus perros había atacado una oveja o una cabra, mientras pastaba tranquilamente. Luego, estaban las familias que se disputaban la casucha vieja que había dejado la madre enferma y que había ganado con el sudor de su frente junto a su difunto esposo. Los hijos se habían quedado huérfanos y la avaricia podía mucho más que el amor y el respeto por sus padres muertos. Y salivaban como perros fieros antes de atacar, vomitando de golpe todo lo que habían tragado durante años y años. Era el momento, la pelea estaba al rojo vivo.

Hay muchos vecinos que conviven en la misma escalera o planta y no se hablan, se pelearon hace muchos años por una minucia de la comunidad, que por cierto tenía fácil solución. Amigos que se pelearon y dejaron de hablarse por ciertas diferencias que pudieron salvarse si se hubieran aclarado a tiempo. Todo se fue enquistando lentamente, aunque nunca es tarde, eso dicen. Todos conocemos a familias enteras, primos, hermanos, tíos y tías que siguen con el hacha levantada por el pisito que la abuela dejó en herencia a toda su prole. Pero claro, unos iban a verla y la cuidaron y otros llegan ahora con la mano abierta cuando ni la llamaban para ver como estaba. Muchas peleas y discusiones se han fraguado durante una cena rociada con buenos vinos, cava y licores. Casi siempre por cuestiones políticas. La típica e inolvidable Nochebuena.

También hay gente que se pelea y deja de hablarte o saludarte por motivos desconocidos, tan desconocidos que podrían ser estudiados por la Parapsicología. Quizá sea debido a una suerte de suspicaz toxicidad que empapa la vida de estos extraños indolentes.

Cuando trabajaba en la docencia, observaba que los críos solían discutir mucho y pelearse, pero luego mágicamente hacían las paces y se veían juntos de nuevo. No tenía que intervenir: ellos solitos se entendían, descomponían y recomponían docenas de veces sus relaciones de amistad. Y crecían y maduraban como personas.

No sé lo que ha pasado en la edad adulta, pero esa ingenuidad de la infancia y la adolescencia se perdió, no sé en qué maldito y pedregoso camino se desvió para instaurarse solo la malicia y el mal rollo. Lo cual me hace pensar exclusivamente en aquello del Homo homini lupus. Dicen que dos no se pelean si uno no quiere, pero no es cierto del todo. Casi siempre hay uno cuya soberbia le impide ver el sol y disfrutar de la vida.

 

JlRp

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Hacer favores

  Hacer favores José Luis Raya   Hay personas a las que uno ayuda porque sí. No porque espere una estatua, una placa conmemorativa o, ya puestos, una calle con su nombre, sino porque existe una inclinación casi absurda a echar una mano cuando se ve a alguien intentando abrirse camino. En mi caso, esa debilidad ha tenido una especial predilección por artistas y escritores, criaturas acostumbradas a luchar contra la indiferencia del mundo y, a veces, contra la propia indiferencia de quienes los rodean. Un artículo, una entrevista, una recomendación, una gestión, una presencia, una palabra de apoyo. Pequeños favores, se piensa, que quizá ayuden a alguien a avanzar un poco. Qué ingenuidad tan enternecedora. Porque el favor, cuando se repite, corre el riesgo de dejar de ser considerado un regalo y convertirse en un derecho adquirido. Y entonces llega el día en que uno no puede acudir a una exposición, a una presentación o a cualquier otro acto. No porque desprecie al artista, no po...

La amistad perdida

  La amistad perdida José Luis Raya   La amistad perdida duele de una manera callada, quizá porque no suele reconocerse como duelo y, sin embargo, deja profundos vacíos que se van acumulando con los años. Están los amigos que el tiempo y el olvido van borrando en silencio, aquellos con quienes la vida simplemente se interpuso hasta convertir la cercanía en un recuerdo difuso, casi irreconocible; están los que murieron y se llevaron consigo una parte irremplazable de nuestra historia, porque con ellos desaparecen complicidades, códigos y versiones de nosotros mismos que nadie más conoce, ni podrá recuperar jamás; están también los que tomaron otros caminos, no por falta de afecto sino porque las convicciones, los destinos o los cambios personales acabaron separando lo que parecía inseparable; duelen, además, los amigos perdidos por malentendidos, silencios o desencuentros donde la soberbia hizo el resto, amistades que tal vez habrían sobrevivido si alguien hubiera sabido ...

POR LA CARNE ESTREMECIDA

https://www.youtube.com/watch?v=qi_RKfhweIs DIARIO IDEAL DIARIO SUR https://www.youtube.com/watch?v=qi_RKfhhttps://www.youtube.com/watch?v=qi_RKfhweIsweIs https://www.youtube.com/watch?v=qi_RKfhweIs https://www.facebook.com/editoriallafraguadeltrovador/videos/1560557290920053/ * Hay escritores que escriben muy bien, pero no tienen nada que contar. Les falta algo fundamental: IMAGINACIÓN. Aburren desde sus primeras líneas, a pesar de su docto manejo del lenguaje condimentado con doce nas de piruetas lingüís ticas dirigidas a su propio onanismo . No saben fabular ni contar historias. Otros esgrimen y mantienen considerablemente el don de la imaginación, sin embargo su vocabulario es escaso e incluso cometen errores morfosintácticos. Una buena novela debe combinar ambos aspectos. Librería Pipper Guadix Librería Pérgamo Torremolinos Librería Babel  Granada Librería Luces Málaga Librería Berkana Chueca/Madrid Librería La Pantera Rosa Zaragoza ...