Territorio facha
Es muy fácil ingresar en el amplio mundo de los fachas, donde retozan los grandes dictadores de la historia y las personas más intransigentes, donde residen los intolerantes y los inquisidores. El planeta de los fachas es un erial cargado de ira, rencor y agravio.
Es muy fácil desvincularse de los que se consideran plenamente demócratas si disientes o quieres matizar lo más mínimo, si no estás de acuerdo con esta o aquella resolución o si te cuestionas una amnistía o un hipotético referéndum, en el que no crees porque consideras que España, Europa y el mundo deben tender a la unión y no a la disgregación.
Es muy fácil posicionarte junto a la repulsiva banda de los fachas si consideras que nuestro país puede seguir con suma facilidad el camino de lo constantemente subvencionado y argentinizarnos en extremo para luego tener que emigrar como antaño buscando una vida mejor. Todo ello conlleva un conformismo atroz y una vil sentencia de inmovilismo. Todos rehusarán sus aspiraciones y vivirán plácidamente en el dorado mundo de las subvenciones. Hay muchas de ellas que son necesarias, como las de dependencia por citar alguna, pero hay otras que se irán adosando a cualquier petición. Yo propondría alguna para la protección del erizo de mar. Puede haber tantas como especies marinas o terrestres. También podemos pedir alguna más para realizar un documental sobre las raíces de la poesía mudéjar en Tabarka. También podríamos sugerir alguna subvención para estudiar los distintos maullidos del gato: las ayudas para investigar el cáncer pueden esperar. Cuando entremos en recesión porque tanto gasto resultará insostenible, si no hay ingresos, para eso está Europa, pues están obligados a echarnos un cable. La deuda, cuando sea astronómica, podrá ser condonada, es decir, podremos exigir que se condone. Loable exigencia de la ultraizquierda.
Cuando hagas ver que esto es lo mismo que una caída libre hacia el abismo ingresarás en el escabroso planeta de los fachas, ya que estarás defendiendo a los ricos, en tanto menosprecias a los pobres. Esos ricos avariciosos y sin escrúpulos frente a esos pobres indefensos.
La fábula de la cigarra y la hormiga se ha invertido. De nada ha servido que muchos de nosotros hayamos educado en la cultura de la disciplina, el trabajo y la superación personal. No será necesario, ya que Papá Estado te sacará las castañas del fuego si no prosperas. O como aquel joven que se saltaba las clases para ir con los colegas a fumar porros debajo del algarrobo. El futuro joven contestatario que exigirá una paguita y que dirá que España es una mierda. Lo he tenido frente a mí y he tenido que escuchar todo esto en vivo y en directo, mientras a mí me hacía culpable de su situación.
Lo más fácil es contraargumentar con un ejemplo anterior, que puede ser tan repugnante como lo que se está analizando. Como aquel que justificaba el hermoso sendero del comunismo donde todos seamos iguales como contrapartida a aquel mundo oscuro del fascismo y el ultracatolicismo que padecimos hace muchas décadas. Para muchos, si te posicionas frente a lo primero, estás apoyando lo segundo. Así es imposible debatir nada. Si te opones a una segregación de parte de nuestro territorio estás apoyando la unidad nacional, que es una postura de lo más facha y deleznable. Muchos han sido abducidos hasta ser víctimas del famoso Síndrome de Estocolmo, dando la espalda a muchas de nuestras necesidades para apoyar los requerimientos de los que nos tienen secuestrados. Así es imposible que puedan abrir los ojos. Tenemos en Málaga el mismo tren de cercanías que hace cincuenta años. Medio siglo con las mismas carencias. Así es imposible prosperar. Pero es mucho más progre apoyar a un grupo independentista de extrema derecha. Las minorías, lo primero. El territorio facha abarca no solo a los que apoyamos a España sino también a los que defienden con uñas y dientes a Andalucía, porque Andalucía representa la esencia de España. Es un eslogan muy progre y por lo tanto hay que ir contra nuestra tierra. Hay que apoyar a todos aquellos que nos ven como unos pobres vagos subvencionados. El infame argumento se revierte. Usamos una chaqueta que es reversible. Así no podremos nunca equivocarnos. Además, se puede cambiar de opinión en 24 horas, aunque sea una opinión radicalmente opuesta. Si no la apoyas, eres un facha.
No podemos hablar de golpe de estado porque el auténtico se produjo bajo el terror de las armas. ¿Nadie sabe que aquel golpista cumplió condena? El pobre Puig solo hizo una prueba, jugó a proclamar unilateralmente la independencia. Eso no fue nada. Fuimos muy duros e injustos. Merece una oportunidad, aunque no se arrepienta y asegure que volvería a hacerlo. Claro que tiene su derecho. Esa tierra es suya. Le pertenece. Y todos los demás deben callar y obedecer. El otro cincuenta por ciento debe ser exterminado, es un decir; deben exiliarse para que las aspiraciones indis sigan in crescendo. El resto de España debe callar, esto no les compete y este territorio no les pertenece. Esto es realmente una postura muy progre, moderna y avanzada.
El mundo de los fachas defiende a las mayorías, mientras que los progres se centran en las minorías independentistas que solo buscan sobrevivir bajo el yugo opresor del Estado que los atormenta y los aniquila. Los socialistas que hemos defendido el bienestar general de todos los españoles y españolas hemos sido expulsados del territorio de los progres y nos han colado tras la alambrada nazi, donde todo es dictadura e intransigencia. Allí residen Felipe González, Alfonso Guerra, Vargas Llosa, Sabina, Fernando Savater, Dalí, Pérez Reverte, Unamuno, Serrat, Churchill o Kennedy. ¡Grandes fachas de nuestra historia reciente!
Estamos a tiempo de revertir nuestros principios caducos. Es hora de destruir un país con más de quinientos años de historia, mejor dicho, no se destruirá, solo se transformará en lo que una minoría quiera. No hay que ser tan catastrofistas.




Muy buen artículo 👍
ResponderEliminarBuscar una afección de facha q sea sinónimo de intolerante, fascista, intransigente, dictador y lo q se quiera, no es la mejor forma de enriquecer el lenguaje. Recuerdo q llamábamos facha a alguien, no por sus ideas conservadoras o progresistas, alguien era un facha porque solo tenía "fachada". Era ese cura q hablaba de familia, cuando el tenía sobrina., el encantador marido en público, q pegaba a su mujer en privado, y en general ese tipo de personas sinvergüenzas q predican lo q no hacen o q ocultan en público lo q hacen en privado.
ResponderEliminar