Caótico país (SUR)
Caótico país
https://www.diariosur.es/opinion/jose-luis-raya-caotico-pais-20231110002302-nt.html
A lo largo de un par de décadas he ido difundiendo diversos artículos contra el soberbio, arrogante y egoísta independentismo. Al menos, el español es diferente, ya que hay otros tantos en todo el mundo que quieren levantarse con dignidad y combatir al estado que verdaderamente los oprime. En el País Vasco, en concreto, hay un sector que pretende segregarse por motivos ciertamente romanticistas o románticos, por lo visto no saben, o se las trae al pairo, que el Estado español los mantiene. El caso catalán es uno de los territorios del mundo tratados con más delicadeza y mimo y, sin embargo, es el que más patalea y protesta, como al niño que lo atiborran de juguetes y sigue dando la tabarra, lloriqueando y berreando porque quiere más y más, sin tener en consideración al resto de sus hermanos. Resulta que mamá Psoe y papá PP, o al revés, o los dos papás, lo han mimado hasta el desquiciamiento. A lo largo de la historia, desde que los nacionalismos estallaron como una bomba fétida, allá por el siglo XIX, han sido tratados con excesivos privilegios. Desde que se formó el Estado de las Autonomías en el 78, se fue desarrollando aquel embrión —que el Caudillísimo había criogenizado— hasta que se convirtió en ese monstruo glotón y arrollador que tenemos en frente, arropado y consentido siempre por sus papás.
Muchos de los que hemos sido votantes tradicionales del PSOE, nos encontramos con que el maravilloso principio de la igualdad se ha ido cercenando hasta hacerlo añicos. En el horizonte se vislumbra con asombrosa cercanía el referéndum de autodeterminación. Si nos convirtiésemos en esos ultranacionalistas que ellos representan y decidiéramos acaparar los territorios que históricamente nos pertenecen, esto podría acabarse de un plumazo. En dos semanas. Gracias a que aquí no nos gobierna una Rusia, un Israel, una Francia, una China o sencillamente una USA. Es posible que aquí se hayan ido aprovechando de la laxitud y de los vergonzosos mimos del estado. No me extraña que la gente se lance a las calles, lo mismo que allí salían por su magna Diagonal.
Ya nos encontramos en el Polo Norte y en el Sur. Algunos pretendemos seguir en el Ecuador, pero la situación cada vez es tan marrón como la misma mierda.
Si obviamos la cuestión patriótica que todos tienen derecho a sentir como los aborígenes que seguimos siendo, resulta que nuestro señor PS ha creado una célula con muchas membranas gelatinosas y un epicentro, tan ignominioso como surrealista: la amnistía. Como comenté en alguna ocasión, el esperpento se ha ido retorciendo hasta convertirse en un gigantesco ente baboso cubierto de inmundicias y tentáculos mil.
La condonación del veinte por ciento de la deuda a su niño, o niña mimada, supone un agravio comparativo con el resto de los territorios que han hecho sus deberes con responsabilidad y resulta que han de pagar los errores y groserías de los otros. Amén de otras licencias, infraestructuras, delegaciones y múltiples departamentos que reclaman sin rubor. Ellos, por lo visto, ya son un estado soberano. Los gastos de mantenimiento (y sometimiento) corren a cargo del estado, esto es, de todos los ciudadanos y ciudadanas de bien y de mal. Y la gente se queda tan pancha. Y si protestas eres facha. Tan solo se trata de una cifra que podría superar en unos años los cien mil millones. No de pesetas. Por mucho menos fue intervenida Grecia. ¿A qué espera Europa para poner orden en este caótico país? La deuda global de España sube cada año como la espuma de esa cerveza que muchos ciudadanos se toman ajenos a esta crisis que puede abrirse y hacer pupa, mucha pupa en nuestros bolsillos y en la economía. Y todo por las ínfulas de un gobernante que quiere adherirse al poder como una lapa, caiga quien caiga. Ha ido, igualmente, sacudiendo la separación de poderes y erigiéndose en una suerte de Napoleón o de Hugo Chaves. Centralista y tabernario.
Las calles estallan en mil protestas, parecen la izquierda, tratando de buscar respeto e igualdad entre todos los ciudadanos y ciudadanas. Muchos de los votantes tradicionales, los más críticos, aprietan los dientes y miran hacia otro lado. Otros estallamos de indignación por la que se nos avecina. Muchos otros serían capaces de tirarse por un barranco abducidos por su líder. No quiero ni imaginar cómo se sentirá la derecha y la extrema derecha. Sin duda, todo esto es un pienso nauseabundo que servirá para cebarlos. Nuestro señor PS queriendo pacificar y establecer la concordia en nuestro país es de lo más surrealista, cínico y esperpéntico.
JLraya




Comentarios
Publicar un comentario