ENTREVISTA EN IDEAL sobre "El docente indecente"
Entrevista José Luis Raya 9/07/2020
IDEAL
- ¿De qué trata la novela?:
La novela narra en primera persona la vida de dos profesores, Braulio y Sandra, que fueron compañeros de estudios y se reencuentran tras unos años de ausencia. Sandra está atravesando una dura crisis matrimonial y se une a Braulio de nuevo como si fuera su tabla de salvación emocional, lo que acarreará serios problemas, ya que este docente (indecente) no es trigo limpio.
- ¿Por qué una novela en el mundo de la educación?
Me queda muy poco para jubilarme – si la cosa no cambia- y deseaba plasmar de alguna manera el progresivo deterioro que está padeciendo la Enseñanza Pública, pero esto viene de lejos. ¿Responsables? No voy a tirar balones fuera responsabilizando exclusivamente a la sociedad en general, la familia o incluso la televisión o el mal uso de internet y las redes sociales– que tienen un alto grado de responsabilidad- sino a la sucesión de los distintos gobiernos que han cambiado las leyes caprichosamente sin centrarse en la verdadera problemática que estamos padeciendo: clases abarrotadas de alumnos-as (la ratio); alumnado desmotivado o disruptivo que interrumpe constantemente en clase y crea numerosos problemas de convivencia; excesiva e inservible burocracia; padres y madres que, en lugar de colaborar, te crean muchos más problemas; el hecho de diseñar una serie de programaciones farragosas, interminables y poco prácticas; promocionar ( pasar de curso) a muchos alumnos con el curso suspenso, con lo cual no se esfuerzan y se pasan el año escolar molestando. En fin, ¿quiere que siga?
- ¿Cómo está representada la problemática de la educación en esta obra?
Braulio representa el aspecto más tradicional y conservador de la enseñanza, mientras que Sandra es más moderna y progresista. Estos dos puntos de vista antagónicos son los que dan fluidez y empujan la narración. Son dos maneras opuestas de ver el mundo, pero seguramente están condenadas a entenderse o no hay forma de progresar. Esto se puede aplicar a todos los aspectos de la vida. Grandes obras de la literatura se apoyan en dos personajes duales y antagónicos: seguro que los dos estamos pensando en la misma (ja,ja,ja…), no me refería a Calixto y Melibea (ja,ja,ja…).
- La novela se inicia en los años 80, una época de muchos cambios. ¿Responde a una necesidad de marcar distancias con la época actual?
Comienza en esa década convulsa y prometedora, cuando Braulio empieza a trabajar como un jovencísimo profesor – que llega a ser confundido con un alumno de COU- pero, a su vez, se remonta mediante un flash back al momento en que Braulio y Sandra estudiaban Filología y él estaba perdidamente enamorado de ella. Braulio empieza a trabajar en un centro de FP donde tenía que enseñar Lengua y Literatura. De alguna manera la problemática actual coincide con la de antaño: hay un tipo de alumnado poco o nada interesado en determinadas cuestiones “teóricas”, a pesar de los malabares que tenemos que hacer para motivarlos. A veces me siento como un monigote sumiso y obediente que he de seguir y obedecer lo que impone cada nueva legislatura política. Me frustra el hecho de seguir determinadas normas que están alejadas de la realidad, que solo velan por los derechos del menor y no por sus deberes, que protegen y amparan a los padres y madres, y a los profesores y maestros que nos parta un rayo. Por otro lado, los sindicatos parece que estuvieran viviendo en una realidad paralela, si a eso se le añade al ex docente que trabaja solo desde su despacho, sin contacto con el alumnado, pues apaga y vámonos. Es mi opinión, no pretendo incordiar a nadie.
- ¿El título de la obra “El docente indecente” le ha causado alguna crítica?
Pues sí, no hay crítica más corrosiva que el silencio por respuesta. Lamento que los prejuicios impidan ver la magnitud del mensaje. Me gustan los juegos de palabras, la ironía, la ambigüedad, el doble mensaje y sobre todo la autocrítica. En este sentido el lector perspicaz y “leído” captará la ambivalencia del título, de eso no tengo duda.
- En la novela aparece una estudiante de 17 años; ¿es pariente de Lolita?
Uno puede pensar en este personaje, pero recordemos que la de Nabokov era hijastra del protagonista y tenía doce años. No, no. Quizás entronque más con la relación platónica que mantenía Gustav con el joven Tadzio de “Muerte en Venecia” de Thomas Mann.
- Se trata de una novela de suspense, ¿a qué público va dirigida? ¿Qué lectura puede tener su obra según los lectores?
Hay tres adolescentes coprotagonistas que son Julia, Mónica y Loli, por lo que a este lector podría interesarle perfectamente, sobre todo porque trata diferentes temas transversales como la diversidad o la integración, algo en lo que se hace hincapié en los centros de Educación. En este sentido, muchos adultos deberían aprender de estos jóvenes.
Desde que empecé a publicar he pretendido satisfacer a todo tipo de lector. Incluso al que no lee habitualmente. Muchos han empezado a entusiasmarse con la lectura cuando se enfrentaron a la anterior, “Por la carne estremecida”; otros me contaban que disfrutaron de lo lindo con “El espejo de Nostradamus”; el libro de relatos “La cadena del dolor” les ha resultado curioso, ameno y entretenido. De esta, me cuentan algunos lectores que les han dado las tantas de la madrugada leyéndola porque necesitaban terminarla para “ver” el desenlace. Tenemos una seria competencia con las redes sociales y sobre todo con la televisión y las series de Netflix o Amazon. Es mucho más cómodo llegar a casa y pulsar el mando a distancia del televisor. Pues bien, me consta que algunos lectores se han olvidado de la caja tonta durante un tiempo. De eso se trata, la lectura es vitamina pura para nuestro cerebro y para generar algo fundamental en el ser humano, es decir, nuestra capacidad para expresar lo que queremos y nuestros genuinos sentimientos. Por otra parte, no descuido al lector más exigente, tratando de utilizar un vocabulario rico y variado, mostrando una estructura diferente a la de la novela convencional, buceando por terrenos reflexivos y críticos. De alguna manera, escribo la novela que a mí me gustaría leer y que pueda generar nuevos lectores. Tenemos que recuperar el sano hábito de la lectura. El aspecto lúdico (entretenimiento) es fundamental. Como la novela sea un bodrio convertiremos la literatura en un muermo. Los lectores y los escritores nos leeremos recíprocamente en una suerte de distópica autofagia (ja,ja,ja...)
- Por último, ya que le gustan los juegos de palabras. Usted es de Guadix, pero vive en Málaga desde hace tiempo, por tanto es un accitano-malacitano. ¿Qué tiene de bueno venir a Guadix a presentar su cuarta novela?
Pues mire, voy a tergiversar un poco el refrán: yo soy de donde nazco y de donde pazco al mismo tiempo.
La anterior novela se ubicaba sobre todo en la Comarca de Guadix y el Surco Bético, amén de otros escenarios fundamentales como Madrid. “El docente indecente” se desarrolla íntegramente en Málaga y provincia. Málaga se está convirtiendo, por derecho propio, en una ciudad muy interesante culturalmente hablando para situarla como escenario de una novela o una película. Ya hemos leído muchas historias centradas en Estambul, Madrid, Barcelona, París o Londres.
Cuando vuelvo a Guadix para presentar mi cuarto título me llena de orgullo e ilusión, se trata de retornar a mi infancia, mis recuerdos y mis orígenes. Y también para seguir rompiendo refranes de profetas y tierras.
REPORTAJE







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