Sobre la mediocridad
Sobre la mediocridad
La mediocridad y su etimología MEDIOCRIS, que en latín significa
‘medio o común´ y OCRIS que alude a ‘montaña o peñasco’, se refieren a alguien
que se queda a mitad del camino y no llega a su destino final, es decir, la cima o cúspide. El hecho de que hayáis
concluido el bachillerato puede significar para unos su cima y para otros que
tan sólo están empezando.
Ahora entramos en el terreno de
la ambición personal y de la relatividad de las metas.
Existen alumnos/personas
conformistas que no se plantean llegar más allá, aun teniendo fundadas posibilidades de seguir preparándose y
progresando, es por lo que se podría concluir que su ambición es escasa y que
no desean complicarse la vida. En realidad se está traicionando a sí mismo pues
impide que su talento prospere y se desarrolle, y al mismo tiempo se está
burlando de la sociedad que espera mucho más de él o de ella.
Ahora entramos en el terreno
personal.
Aquí es mucho más difícil argumentar
algo, puesto que la libertad individual debe estar por encima de otras
cuestiones. Uno debe ser libre para decidir hasta dónde debe llegar, pero NO
hasta dónde puede llegar. Este último caso es el que linda con el fraude
social, personal y familiar. Es por lo que de un tiempo a esta parte,
afortunadamente, se está valorando el ESFUERZO. El esfuerzo es el archienemigo acérrimo de la mediocridad.
El mediocre se instala en su zona
de confort, se conforma con todo lo que tiene, que para él puede ser mucho y
sus posibilidades para crecer y desarrollarse se funden y se anulan. Volvemos a
la parte personal, puesto que uno debe ser libre para estancarse y no
prosperar. Se puede aducir también que el desarrollo, la prosperidad o el
progreso son conceptos sobrevalorados y que uno puede ser muy feliz viviendo
aislado en su torre de marfil o durmiendo debajo de un puente. Claro que sí, el
objetivo del ser humano es la búsqueda de la felicidad. Desde el siglo XVIII
creo que lo tenemos muy claro, sin embargo la imagen del anacoreta solitario y
místico ha quedado totalmente desfasada, si bien cada cual es libre para
instalarse en sus anacronismos particulares, puesto que el hombre - y la mujer
evidentemente- son animales sociales, ya lo confirmó Aristóteles hace más 2300
años y todavía sigue vigente.
https://www.diariosur.es/opinion/discurso-curso-20190610000226-ntvo.html
Sigue vigente porque todos pertenecemos a ese entramado neuronal que conforma la sociedad. Necesitamos a la sociedad y ella a nosotros. No somos entes independientes. Todos debemos contribuir con nuestro granito de arena al menos. Desechemos la imagen del individuo que lo quiere todo hecho, que no mueve ni un dedo para contribuir al progreso, a la justicia y al bienestar social, que se encuentra todo el día tumbado cambiando de canal de televisión, jugando a los videojuegos o chateando continuamente con su smartphone. Estos no aportan nada a nuestra sociedad. De aquí salen muchos de los que protestan por todo y se quejan continuamente de lo mal que les va en la vida. Son aquellos personajes espectadores de los que hablaba Pío Baroja. Los que contemplan el mundo sin intervenir. Al menos, aquellos no incordiaban tanto como los de hoy en día.
Sigue vigente porque todos pertenecemos a ese entramado neuronal que conforma la sociedad. Necesitamos a la sociedad y ella a nosotros. No somos entes independientes. Todos debemos contribuir con nuestro granito de arena al menos. Desechemos la imagen del individuo que lo quiere todo hecho, que no mueve ni un dedo para contribuir al progreso, a la justicia y al bienestar social, que se encuentra todo el día tumbado cambiando de canal de televisión, jugando a los videojuegos o chateando continuamente con su smartphone. Estos no aportan nada a nuestra sociedad. De aquí salen muchos de los que protestan por todo y se quejan continuamente de lo mal que les va en la vida. Son aquellos personajes espectadores de los que hablaba Pío Baroja. Los que contemplan el mundo sin intervenir. Al menos, aquellos no incordiaban tanto como los de hoy en día.
Se empieza diciendo “mamá, hazme
un bocadillo que estoy chateando con mi amigo” – evidentemente sin ´por favor´,
ni ´gracias´-, luego se siguen buscando excusas como que el profesor me tiene
manía y se concluye quejándose permanentemente de lo mal que está el tráfico,
lo caro que está el alquiler, lo difícil que es aprobar unas oposiciones, lo
que cuesta montar un negocio, que si no me cogen en ninguna entrevista… hasta
del calor que hace tienen la culpa los demás. Eso sí, el coche que no falte, ni
por supuesto el mejor móvil.
Bueno, pues ya estamos instalados
en la mediocridad que libremente hemos elegido. Nos hemos convertido por
consiguiente en las víctimas propiciatorias para que nos toreen, nos manipulen
y nos adoctrinen, puesto que no nos hemos preocupado por progresar como
personas, no hemos formado nuestro propio criterio sobre la vida y la sociedad,
no hemos leído, no nos hemos esforzado, no hemos confrontado distintos puntos
de vista, no hemos argumentado porque no sabemos, no nos cuestionamos nada
desde un punto de vista racional, sino pasional e irracional, no ponderamos y
hemos perdido el sentido de la perspectiva. Podemos convertirnos fácilmente en
la marioneta del poderoso, los adalides de las demagogias, en seguidores de
falsos profetas, nos dejaremos fácilmente impresionar por ficticios
sensacionalismos y no sabremos distinguir una fake new – todos conocemos este anglicismo- de una noticia real.
Así pues, has perdido tu libertad
para pensar, actuar y decidir, puesto que te manipulan, deciden por ti y actúan
en tu nombre. ¿No crees que todo esto es muy triste?
Así pues, aprende a decir NO y a
ti que no se te olvide que No es No. Lucha por mantener lo que has conseguido y
sigue aspirando a más si tus ansias y deseos te lo permiten, reconcíliate con
el mundo y el medio ambiente, busca la justicia social, protege al más débil y
anímalo a que luche por sus derechos. Busca la igualdad social y humana.
Defiende tus valores y los de nuestro acervo cultural, nuestro arte, nuestra
historia, nuestra cultura y nuestra literatura. Lucha igualmente por los
derechos de los demás. Hay derechos inalienables pero otros te los tienes que
ganar a través de tus deberes y tu esfuerzo. Busca el equilibrio en todos sus
aspectos y te irá bastante bien. No te dejes manipular, sé tú misma o mismo y
aprende a asumir tus errores y a mejorarlos, recuerda que es humano equivocarse
pero rectificar es de sabios.
Si tras todo esto sigues dudando,
al menos selecciona y olvida lo que te haya hecho daño o no te interese. Mete
en tu mochila los libros que te enamoraron, búscate un caballo pero no le pongas
Rocinante porque ese nombre ya está pillado, no uses a nadie como escudero sino
como compañero de viaje. Lucha contra los molinos de viento aunque sea, pero
sal de ese bucle donde estás atrapado e intenta mejorar el mundo.
Don Quijote te lo agradecerá.
DISCURSO DE FIN DE CURSO 2019






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