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Una injusticia. DIARIO IDEAL

Una injusticia social





Una sociedad que da la espalda a sus mayores está condenada al fracaso. No me refiero precisamente a las polémicas pensiones sino a otras defenestraciones varias: Está sucediendo esta vez en la Avenida  Medina Olmos de Guadix, número 32, pues tras varios años e intentos de colocar un ascensor, prácticamente una década, y tras sonsacarle a sus ancianos vecinos y vecinas (o sisarle) tres mil de euros por vecino-a, probablemente sus últimos ahorros, y con la promesa de instalarles un ascensor para que puedan subir y bajar y hacer una vida normal, saliendo y entrando, hacer la compra, ir a misa, salir a dar un paseo o simplemente salir a la calle, todo sigue inalterable. Muchos de estos señores y señoras de  avanzada edad se sienten recluidos, prisioneros en sus propias viviendas porque ya no pueden subir ni bajar tantos peldaños. Se les hace todo un mundo cuesta arriba o cuesta abajo, con el inminente peligro añadido de una  caída mortal.

                              

 

En principio se compró a Caja Rural, que colinda con el edificio, una parte de su propiedad/suelo para que sirviera de hueco y base en la instalación del elevador. La Junta de Andalucía aprobó el proyecto pero da la casualidad (¡maldita casualidad¡) que se han quedado sin dinero. Seguramente por ahí andará ese caudal, pululando entre ERES y Cursos de Formación o mariscadas a diestro y siniestro. Estos pobres ancianitos siguen esperando, otros ya van muriendo, a que la Todopoderosa Junta se decida a colocarles sus ansiado ascensor. De sus balcones cuelga el sarcástico anuncio de la empresa que se encargará del proyecto. El proyecto de la vergüenza. Todos son demoras y sinsentidos. Una suerte de “vuelvaustedmañana” que nos convierte en algo parecido a una república bananera. Luego no deberíamos quejarnos de Podemos y otros partidos populistas. Han surgido por los cientos o miles de atropellos que los ciudadanos se encuentran a diario. Esta Junta que lleva 30 años en el poder y todo sigue igual: el mismo paro, el mismo atraso y el mismo expolio sin clemencia.

Es necesario que YA tome alguien cartas en este asunto porque tanta injusticia y precariedad no se puede soportar más.




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