En la graduación : El tópico
http://www.diariosur.es/opinion/201506/15/graduacion-20150615002729-v.html
El tópico
(para los
alumnos de 2º de Bachillerato)
José Luis Raya
Pérez
No quisiera
iniciar estas palabras con el tópico o topicazo – por cierto este superlativo
no está admitido- de que “habéis cerrado
una etapa e iniciáis una nueva, o ya empezáis a convertiros realmente en
adultos” porque esto ya lo sabéis o, al menos, lo intuís. Ni en estos momentos
os voy a soltar la perorata de lo que tenéis que hacer y lo que os espera,
porque os lo hemos estado recordando estos últimos años.
Sin embargo, el
tópico también tiene su lado positivo, si bien ha sido denostado desde hace
siglos porque siempre se ha sobrevalorado la innovación, lo novedoso o lo
rompedor. Los artistas, en todas sus facetas, se apasionan y se obsesionan por
imaginar y plasmar lo que nadie aún no ha pintado, ni escrito, ni compuesto. Se
produce una agitada carrera hacia lo innovador. El creador se mueve hacia
distintas direcciones para situarse en el lugar en que se sienta más cómodo y
productivo. Especialmente si nadie ha indagado en esos territorios ignotos e
inexplorados, y se imagina la estupefacción que generará en la crítica y en el
público. El artista se disfraza de científico porque necesita explorar un
condado oculto, a donde nadie ha llegado, y sueña con descubrir una nueva
bacteria o un color, un antídoto o un sonido, una vacuna o una estructura
asimétrica e increíble, una nueva proteína o un verso aún no manifestado, un
compuesto químico rompedor o un moldeado recóndito.
Resulta
absolutamente descorazonador cuando el creador se rinde al comprobar que “no
hay nada nuevo bajo el sol”, esto pertenece al Eclesiastés: “Lo que fue, eso
será, y lo que se hizo, eso se hará; no hay nada nuevo bajo el sol”
Coloquialmente diríamos “siempre es más de lo mismo” Lo que pensamos que puede
resultar nuevo o diferente, seguramente ya haya sido pergeñado anteriormente.
Stern ponía páginas en negro para indicar que era de noche. En narración, lo
último es el fragmentarismo de los
llamados Nocilleros, puesto que
nosotros percibimos la realidad fragmentariamente así debemos reproducirla.
Vicente Molina Foix insiste en que todo está inventado “Lo que pasa es que la
gente hace sus experimentos, con más o menos interés y profundidad”
De manera que, nos
meten a todos, con calzador incluso, en la era deshumanizada de la
globalización, donde todo resulta descaradamente monocromático, y por otro lado
se persigue y se premia lo diferente, lo que es distinto a lo anteriormente indagado.
Ya lo exponía el Eclasiastés, el único libro de la Biblia que refleja un punto
de vista humano y no divino, compuesto en el 250 a.c. ¿En esa época tan remota ya se vislumbraba
que todo estaba dicho y hecho? ¡Qué
forma de darse ya por vencidos¡ Es como si un niño, a los ocho años, cree que todo lo conoce.
¿Qué nos queda
después de todo esto? Pues innovar, en la medida de lo posible para
diferenciarnos del resto, o perfeccionar el tópico, engrandeciéndolo y
divinizándolo. Esto se consigue con entrega y dedicación, sin duda. Y sobre
todo con mucho respeto a lo ya hecho. No debería importarnos volver a repetir
lo mismo si respetamos las esencias que nos han marcado y las dignificamos,
porque el tópico se ha menospreciado, sin duda, a lo largo de las últimas
décadas.
Entre todos los
preparados, destacará el más preparado, porque este domine tres o cuatro
idiomas y porque se arriesgue a la hora de formular hipótesis, o discurra
por intransitables vericuetos
publicitarios, o diseñe novedosos edificios domotizados
con energía solar. Vayáis por el camino que escojáis se os premiará por vuestro
riesgo e innovación. El que sea más conservador y no desee arriesgar, que
profundice en lo ya hecho o pergeñado, lo modifique y lo perfeccione. En ambos
casos siempre resultará enriquecedor, pues de alguna manera ya sois creadores.
Por otro lado
nunca os debe preocupar el hecho de que tengáis que recular o modificar algo,
incluso si cambiáis de opinión quiere decir que estáis vivos y sois
susceptibles precisamente al cambio y a lo novedoso. Cambiar de opinión puede
ser sinónimo de evolución, como el que huye de la terquedad y la obstinación.
Recordad que Sancho se quijotizó, y don Quijote se sanchificó en un momento
dado, ambos compartieron sus mundos y sus opuestos puntos de vista, es decir,
se enriquecieron. Después, cada cual tornó a SU verdad, pero ambos habían
experimentado lo que era el saber y el conocimiento desde otras perspectivas.
Ambos supieron que podían No estar en lo cierto y aceptaron que podían equivocarse.
Dejaron de ser unos personajes arquetípicos para humanizarse, aunque finalmente
cada cual abrazara su perspectiva contraria. Esta es la lección de hoy. No nos
arque-tipifiquemos ni desvelemos -en el sentido de quitar el velo- a las dos
caras de la verdad. ¿O acaso, como
decían los más viejos del lugar, la verdad sólo tiene un camino? Os lo dejo ahí
para que reflexionéis. Yo hoy pienso que no. Mañana no lo sé.






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