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LA INVITADA


Me abrieron la puerta una calurosa tarde de verano, iba acompañada por un grupo de amigos. Qué inexplicable sensación de bienestar experimenté al abandonar aquella tarde bochornosa del mes de agosto, asfixiante. Entramos, es verdad, con muy mala educación, casi atropelladamente. Sin saludar, me dispuse a recorrer la fantástica casa que me iba a acoger, de habitaciones confortables y de recatada decoración, se disponía en dos plantas, la de arriba reservada a los dormitorios. Después de este primer vistazo regresé al salón, donde fui contactando con todos los miembros de la familia. El niño pequeño era mucho más complaciente que el resto, se dejó besar varias veces en la mejilla sin protestar. Expresé tímidamente mi queja por la alta potencia del aire acondicionado, mi garganta suele resentirse con frecuencia ante estos vientos polares, máxime cuando huyes de los despiadados cuarenta grados del exterior.
Cómo me relamía ante la suculenta merienda que habían preparado, dulces con chocolate para los niños y té frío para los mayores. Manteníamos una conversación muy animada, discutíamos sobre asuntos insignificantes, las vacaciones, la playa, la preparación del almuerzo del día siguiente. La cena resultó mucho más ligera: verduras, consomé y pescado.  No quiero parecer una glotona aunque he de admitir mi debilidad por cualquier tipo de comida. La velada transcurrió de forma distendida, nos dimos las buenas noches y nos fuimos todos a dormir. En el silencio de la noche la madre se presentó difuminando a diestro y siniestro aquel gas venenoso. Mis amigos revoloteaban con espanto y caían prácticamente fulminados. Yo me encontraba panza arriba, agitando mis patas, con el vientre hinchado por el atracón. Aprecié una ventana entreabierta y escapé con enfermizo zigzag. Empezaba a cansarme de esta vida errante, siempre mendigando un plato de comida, y cuando más tranquila te encuentras aparece alguien con intenciones asesinas. ¡Qué asco¡ 

Comentarios

  1. Comentario de texto realizado por: Ana Isabel Martínez Morales de 1º Bachiller de Ciencias.

    LA INVITADA

    Tema: mendigando un plato de comida.

    Argumento:
    Abrieron la puerta , era verano, era una casa calurosa y acompañada por unos amigos. Cuando sale tiene una sensación de bienestar. Entramos con una mala educación sin saludar y echando un vistazo a la casa. Después regresó al salón y había familia y un niño chico que se dejaba que todos le diesen un beso en la mejilla. En esa casa hacía mucho frío ya que afuera hacia unos 40 grados. Mientras que merendaban mantenían una conversación muy entretenida , sobre la playa , el verano...Después cenaron y cuando terminaron se dieron las buenas noches todos, cada uno de ellos y se fueron a dormir. Estaba echada en la cama y hinchada de comer y vi una ventana entreabierta y escapé, estaba cansada mendigando un plato de comida y derrepénte encuentras a alguien con intenciones asesinas.

    Estructura:
    El primer párrafo nos habla de que entran en una casa y sin educación empiezan a mirar la casa.
    En el segundo párrafo nos habla de que empiezan a comer (merendar y a cenar) se meten un atracón de comida ella y sus amigos y después se van a la cama a dormir.
    En el tercer párrafo nos habla de que ella ve una ventana entreabierta y sale de allí y esta cansada de estar mendigando y que cuando mas tranquila estas aparece alguien con intenciones asesinas.
    Comentario formal:
    Algunos sustantivos como patas , ventana , comida, salón , casa...
    Algunos verbos como cansarme , escapé, aprecié ...
    Algunos adjetivos como tranquila , hinchada ....

    Comentario critico:
    abundan las oraciones compuestas , tiene un vocabulario de fácil entendimiento , la función del lenguaje es referencial , tiene un campo semántico corto. Mi opinión sobre el texto es que cada persona tiene que luchar por sobrevivir y no vivir por un plato de comida que le den los demás , sino por su trabajo realizado para poder mantenerse y no estar mendigando.

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