CONSPIRACIONES
Bien es sabido que las conspiraciones,
los complots y las conjuras existen desde que empezaron a enfrentarse las
tribus paleolíticas, sin embargo las más sonadas, sin duda, se fraguaron en el
Antiguo Egipto, colmado de enigmas, y en el magnánimo Imperio Romano, donde los
envenenamientos, pugios, dimes y diretes se confabulaban hasta bien entrado el
Imperio Bizantino. Incluso la historia del papado se ha distinguido por ese
halo mistagógico que nadie ha podido desentrañar, desde sus albores hasta el
mismo Juan Pablo I, el Breve, pasando por los Médicis y los Pazzis; pero
aquello es harina de otro costal. Un insigne historiador, de cuyo nombre no
puedo acordarme, aseguraba que la historia del mundo avanza o retrocede a
través de las conspiraciones. Hay algunas, como la que defienden los
terraplanistas, que son sencillamente absurdas, pero otras nos las sirven en
bandeja y seguimos negándolas, y es que tanto daño pueden hacer los que ven
conspiraciones por doquier como los que las niegan sistemáticamente. Menos mal
que alguno que otro se refugia en Íker Jiménez como otrora en Jiménez del Oso
(casi un palíndromo) para conocer, si acaso, levemente, “el lado oscuro de la
luna”. Antaño se fulminaban las ideas conspiranoicas callando bocas o
succionando cerebros (KGB, CIA, SS), otras seguirán coleando como el alunizaje
del Apolo XI o el enigma de Roswell, al que muchos se aferran, aunque las
pruebas sean irrisorias, y el rizo se riza cuando algunos sostienen que dichas
(falsas) pruebas se crearon paradójicamente para ocultar la verdad. ¿O acaso el
caso de Lee Harvey Oswald/JFK está cerrado para todo el mundo? ¡Cuántas “cabezas de turco” han servido para tapar
ciertas maquinaciones!
Cuando una sociedad o un país pueden
desestabilizar el orden mundial establecido, husmea bien y mira hacia el lado
opuesto que por allí puedes hallar la verdad. En su momento, la nefasta y
horrible Pandemia de 1918 asoló el mundo entero, pero como fueron los
periódicos españoles los primeros en informar al respecto pasó a denominarse
Gripe Española. Asuntos estratégicos de la Primera guerra Mundial. Algunos
investigadores sostienen que se inició en Estados Unidos y su primera mutación
en Francia.
En cualquier caso y en todos los casos,
se trata de crear cierta alarma. Actualmente las aprensiones, los bulos y las
conspiraciones se difunden fácilmente a través de las redes sociales. Si creas
un bulo y lo sostienes con aparentes pruebas irrefutables, como la actual
manipulación de los rostros y la voz humanos a través de sofisticados
programas, nos pueden engañar como a monos.
Evidentemente el coronavirus ha
emergido en China, pero resulta que este país está llamado a ser la primera
potencia mundial, si no lo es ya. También, muchos estamos de acuerdo en que la
Tercera Guerra Mundial se está desarrollando a través de guerras económicas
porque estas, sin duda, constituyen el dominio del planeta. Ya no se intenta
acaparar territorios como antaño, sino controlar la voluntad de los
consumidores en este mundo global donde todo se compra y se vende, mucho más
interesante esto último, puesto que la riqueza de un país se medirá por el
dinero que ingrese, aunque exista una incuestionable e inabarcable masa de
pobreza. La emergencia ha sido revestida al mismo tiempo con brotes xenófobos,
de hecho las ventas de productos chinos están decayendo considerablemente las
últimas semanas. Ya ni hablamos de los restaurantes chinos que se encuentran
diseminados por el globo terráqueo. Algunos conocen los boicots que se siguen
realizando a ciertos smartphones (inestimable
fuente de ingresos) que estaban
ensombreciendo a los consolidados y carísimos celulares norteamericanos,
signos, incluso, de distinción social. Por otro lado, el gigante asiático
asegura que muy pronto descargará en Europa un batallón de automóviles
eléctricos low cost. Más adelante, se
dirigirán, cual misiles, si se lo permiten, al continente americano. Supongo
que algunos intentarán frenar (¿lo están haciendo ya?) a esta superpotencia,
que hasta hace poco se desplazaba en bici. Cualitativamente, serán los primeros
en viajar en el tiempo a este paso. Esto incomoda a cualquiera que desee seguir
siendo el centro del mundo.
Si nos centramos en Europa ya se ha
consumado el Brexit, las potencias hegemónicas han empezado a debilitar al Viejo Continente,
cuya influencia mundial está mermando como una ancianita convaleciente. Los
ridículos partidarios del Brexit sonríen ante la estúpida idea de que volverán a
ser el imperio que fueron: espejismo y propósito absurdo una vez que se han
auto-desgajado de Europa. Las conspiraciones han funcionado a la perfección al
hacérselo creer, y no han visto que todos perdemos en este mundo globalizado
hasta los tuétanos. Incluso, desde el Este, otro gigante que aspira a ser Eje
Mundial, ha pretendido desestabilizar Europa atacando cibernéticamente (eso
dicen) a otro grande de los países europeos intentando dar un mordisco a
nuestra parte Nororiental. Divide y vencerás. Ellos, los que se creen una
suerte de Dinamarca o Shangri-La, tampoco ven que pierden ellos mismos,
nosotros y Europa. La ignorancia favorece estos rebuznos conspiranoicos que
sesgan sociedades y civilizaciones
prometedoras para preservar el orden mundial tradicional.
jl Raya







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